Gastronomía

La gastronomía de Huarte se ajusta a la bondad de sus productos y por extensión a los de la Cuenca de Pamplona. La calidad de las legumbres y verduras de Huarte han ido fijando una gastronomía peculiar pero que al igual que toda la cocina navarra se caracteriza por la excelente calidad de sus materias primas.

Desde el singular ajoarriero a base de bacalao, ajo, tomate y pimiento hasta el calderete tan querido por todo huartearra que se precie, pasando por el chilindrón, donde el cordero brilla con inusitada luz llegamos al relleno, nuestro más cotizado producto gastronómico.

El relleno o “morcilla vegetal” a base de huevo ha sido un producto tradicional elaborado por cada familia y la base de las comidas en nuestras ferias patronales. Hoy en día las carnicerías de Huarte lo siguen elaborando de la manera más tradicional y artesana, consiguiendo, sin duda, tal calidad y sabor que hacen de este el mas demandado de toda Navarra.

La cebolla ha sido un ingrediente primordial de nuestra cocina y la variedad que se daba en Huarte la convertía en un tubérculo muy solicitado de tal forma que se ha convertido en un gentilicio para los habitantes de Huarte: Los cebolleros o tipulazorroak.

Es importante reseñar que la valoración positiva de la cocina de Huarte debe mucho a la calidad de los asadores que en los últimos años han desarrollado su actividad en nuestra villa.

RECETA PARA HACER EL RELLENO

INGREDIENTES Y CANTIDADES:

  • 12 huevos.
  • 200 gramos de tocino de cerdo fresco.
  • 200 gramos de arroz.
  • 125 gramos de sebo de cordero (a ser posible de riñonada).
  • 80 gramos de cebolla.
  • 4 papeletas de azafrán.
  • un trocito de canela en rama.
  • sal.
  • un ramito de perejil.
  • Para se hechura y cocción: intestino, cuerda y agua.

FORMA DE PREPARACIÓN:

Se pasan por la maquinilla a la vez el tocino y el sebo. Por separado se pica la cebolla, el perejil y el ajo que se unen luego al tocino y el sebo. En un recipiente se pone a cocer el arroz en agua en una proporción de dos tazas de agua por una de arroz. Se tuesta el azafrán y se maja, se echa a la pasta y se une ésta al arroz, una vez quitada el agua y cuando este templado. Se le añaden el resto de los ingredientes también picados y cuando la pasta este bien homogénea se baten los huevos y se revuelve todo bien, uniéndolo todo con la mano. Se añade la sal a gusto. Se rellenan los intestinos al agua de la cocción, no del todo para evitar que al cocer revienten, evitando que hierva, se le añade también sal. El tiempo de cocción será de ½ hora y durante ella se les pinchará de vez en cuando para ver si ha cuajado. Una vez cocidos se dejan enfriar depositado sobre unos paños.

RELLENO CON TOMATE:

Se prepara una salsa con cebolla, un diente de ajo y un poquito de jamón troceado. Posteriormente se le añade tomate triturado con un poquito de azúcar y sal. Se cuece a fuego lento. Se cortan el relleno, tras quitarle la tripa con cuidado, en rodajas de unos dos centímetros de anchos, se fríen y se añaden a la salsa de tomate, que tras dejarlos durante un cuarto de hora se sirven calientes.

RELLENO CON SANGRECILLA:

Se pone aceite en la cazuela. Cuando el aceite esté muy caliente se le echa un diente de ajo picado. Al dorarse añadimos cebolla picada y pimiento verde, cuando poche se añaden trocitos de magra y longaniza. Tras rehogarlo se añade la sangrecilla.

La sangrecilla es la sangre del cordero, aunque la encontramos ya a la venta cocida deberíamos darle un hervor para suavizarla y hacerla mas jugosa. Una vez que hemos rehogado todo con la sangrecilla añadimos tomate triturado con su pizca de azúcar y sal. Cuando todo esto esté hervido colocaremos encima las rodajas del relleno fritas. Para concluir majaremos en un almirez un poquito de nuez moscada y perejil junto a un poco de caldo que esparciremos por encima.